El Monasterio de Sant Cugat ha revelado un nuevo capítulo de su pasado con el descubrimiento de diversas pinturas murales hasta ahora desconocidas, en la capilla de Santa Escolástica . El hallazgo se ha producido en el marco de los trabajos de restauración impulsados ​​por la Parroquia para recuperar este espacio y su retablo.

Estas pinturas, que han sido parcialmente descorchadas, corresponden a diferentes etapas históricas de uso de la capilla, desde la época gótica hasta el siglo XVIII. A pesar de su calidad artística, se encuentran en un estado de conservación delicado a causa de grietas en el muro y de la superposición de capas pictóricas.

Según la concejala de Cultura, Núria Escamilla, “Los trabajos están en curso y, por tanto, presentamos unas pinturas que hemos destapado parcialmente y están todavía en fase de análisis y estudio. Próximamente, deberemos determinar qué futuras intervenciones haremos”.

Tres fases pictóricas de alto valor histórico

Los estudios realizados hasta ahora han permitido identificar tres principales fases de uso de la iglesia.

Una crucifixión gótica del siglo XIV

Situada detrás del retablo, esta escena muestra a un Cristo crucificado con figuras a los lados. Pese a la erosión, todavía se pueden apreciar detalles como el rostro de Cristo o las vetas de la madera de la cruz. Esta pintura podría formar parte del antiguo programa decorativo del altar del Corpus Christi, anterior a la construcción de la actual capilla.

Una imitación de sillería
Datada entre los siglos XIV y XVII, esta capa simula bloques de piedra con líneas negras sobre fondo blanco. También se ha identificado una flor de lis. Parte de esta capa se ha retirado para poder acceder a la pintura gótica subyacente.

Decoración barroca de los siglos XVII-XVIII
En los muros laterales se extiende una rica ornamentación con motivos florales, volutas y elementos arquitectónicos, en consonancia con el conjunto decorativo barroco de la capilla.

Un proceso de restauración complejo

Los trabajos han consistido en la apertura de calas para identificar las distintas capas pictóricas, la retirada de morteros adheridos y la consolidación tanto del soporte como de la policromía. Las tareas han sido realizadas por la empresa BdC Restauraciones, bajo la supervisión del Servicio de Patrimonio Histórico y Museo del Ayuntamiento y del Centro de Restauración de Bienes Muebles de Catalunya, con financiación de la Parroquia y soporte de la Generalitat.

Imagen entera de la pintura de la crucificción

 

Pinturas barrocas encontradas en la zona lateral de la capilla

La capilla de Santa Escolástica, un espacio con siglos de historia

La capilla de Santa Escolástica es un espacio barroco situado en la nave sur de la iglesia, finalizada en 1337. Originalmente, este espacio acogía el altar del Corpus Christi. Con las transformaciones del siglo XVII, se adaptó a las nuevas prácticas religiosas y se dedicó a Santa Escolástica, hermana de San Benito y patrona de las monjas benedictinas.

Con el paso del tiempo, la capilla ha tenido varios usos, incluyendo funciones bautismales, y ha sufrido daños durante la Guerra Civil. Las pinturas de la bóveda ya fueron restauradas entre 1989 y 1995.

Un patrimonio vive en constante descubrimiento

El Monasterio de Sant Cugat , antigua sede de una comunidad benedictina y hoy propiedad municipal, sigue aportando nuevos hallazgos que enriquecen el conocimiento del patrimonio catalán. Este descubrimiento pone de manifiesto la importancia de la conservación e investigación del patrimonio histórico, así como el potencial que todavía esconden espacios ya conocidos.

Los trabajos continúan, y en los próximos meses se prevé definir las actuaciones necesarias para garantizar su conservación y puesta en valor.

Retoques de consolidación en la pintura de la Crucificción