Abandono del uso de productos químicos
Se apuesta por la Gestión Integrada de Plagas (GIP), un modelo sostenible que sustituye al uso principal de productos químicos.
Prados floridos y especias adaptadas
Una parte importante de la superficie verde está formada por prados mediterráneos sin riego, donde se aplica la siega diferenciada, que consiste en una siega más baja y frecuente en las zonas de paso y estancia. También se reduce la frecuencia de siega en el resto de zonas, para favorecer la floración y la generación de semilla. El resultado es espacios más biodiversos que ofrecen alimento y refugio a pájaros e insectos.
Incremento de la biodiversidad con plantaciones anuales
Anualmente se plantan unos 450 árboles y arbustos que contribuyen a afrontar la emergencia climática. Al mismo tiempo, tienen un impacto positivo en la salud y el bienestar de la ciudadanía: mejorando la calidad del aire, regulando la temperatura, generando sombra y fomentando la biodiversidad. Además, se incorporan nuevas especies más adaptadas a la sequía. Estas actuaciones permiten aumentar la diversidad de especies mediterráneas de bajo consumo hídrico, introducir nuevas y sustituir plantaciones de monocultivo.
Riego inteligente con telegestión y ahorro de agua
La ciudad avanza hacia sistemas de riego más eficientes, con la progresiva conversión de los riegos automáticos a riegos telegestionados. Actualmente, el 50% del riego de la ciudad está ya telegestionado.
También se promueve la plantación de especies con menores requerimientos hídricos, la conversión hacia sistemas de riego más eficientes (goteo) y el aprovechamiento de recursos hidrogeológicos (freática).
Alcorques más naturales
La ciudad cuenta con unos 27.000 árboles en alcorques y, hace unos años, la prohibición del uso de herbicidas químicos favoreció la naturalización de estos espacios. Ahora crecen hierbas espontáneas que aumentan la biodiversidad y atraen a microfauna beneficiosa para el control de plagas. Cuando estas plantas crecen en exceso, se realiza deshierbe con el objetivo de mantener un equilibrio: conservar hierbas y flores en los alcorques para fomentar la biodiversidad y la presencia de fauna.
Reaprovechamiento de los restos de poda
La poda del arbolado urbano genera un valioso residuo orgánico: el triturado de poda. Este material se aplica a los parterres arbustivos, donde contribuye a mejorar la estructura del suelo, ayuda a retener la humedad y reduce el crecimiento de plantas oportunas. La poda del arbolado urbano genera un valioso residuo orgánico: el triturado de poda. Este material se aplica a los parterres arbustivos, donde contribuye a mejorar la estructura del suelo, ayuda a retener la humedad y reduce el crecimiento de plantas oportunistas.